¿Qué es la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil (DE) se define como la incapacidad de lograr o mantener una erección suficiente para tener relaciones sexuales satisfactorias. Si bien en la mayoría de los casos está asociada con hombres mayores, la disfunción eréctil es un problema común para hombres de todas las edades.

El término “impotencia” se usaba antiguamente de manera vaga para denominar la misma afección. Muchos hombres que consultan a los médicos del Boston Medical Group pueden lograr una erección, pero por lo general no es tan firme o duradera como lo fue alguna vez.



¿Cuáles son los signos de disfunción eréctil?

  • Dificultad para lograr o mantener una erección que ocurre por lo menos una de cada cuatro veces que se intenta mantener relaciones sexuales, o que persiste más de un mes.
  • Lograr una erección requiere más tiempo de lo habitual o es más difícil en ciertas posiciones.
  • La erección sexual se hace más débil o menos rígida.
  • El mantener la erección se transforma en un esfuerzo conciente o es cada vez más difícil.
  • Las erecciones matutinas son menos frecuentes o menos rígidas.
  • Se alcanza el clímax o se eyacula más rápidamente o con una erección incompleta.

¿Qué tan común es la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil es muy común en los Estados Unidos y en todo el mundo. Aunque la disfunción eréctil es más común en los hombres de más de 40 años de edad, puede afectar a hombres de todas las edades.  De acuerdo con el “Massachusetts Male Aging Study” que fue el estudio más grande realizado sobre disfunción eréctil masculina, es aún más común de lo que se pensaba anteriormente. Por ejemplo:

  • El 52% de todos los hombres entre los 40 y 70 años de edad tienen algún grado de disfunción eréctil (clasificada como leve, moderada o grave).
  • Por lo menos 1 de cada 10 hombres no pueden conseguir una erección en absoluto (DE completa).
  • La mayoría de las causas de disfunción eréctil son de naturaleza física.
  • Hay una estrecha asociación entre la edad y la DE; es decir, la prevalencia de DE aumenta con la edad.
  • Mientras el 39% de los hombres de 40 años de edad están afectados por la DE, el 67% de los hombres de 70 años de edad están afectados.

Causas de la disfunción eréctil: Causas psicológicas

Los factores psicológicos son responsables de alrededor del 10% de los problemas de erección y con frecuencia son el resultado del nerviosismo, ansiedad por el desempeño o miedo al fracaso durante la relación sexual. Estos factores causan una descarga de adrenalina que reduce el flujo sanguíneo a la zona del pene, lo cual a menudo produce la dificultad de erección.  La DE psicológica puede autoperpetuarse. Después de varios episodios de fracaso reiterado, el organismo se acostumbra a liberar adrenalina por el solo hecho de pensar en una relación sexual. Esto puede transformarse en un círculo vicioso que es difícil de superar sin ayuda.

Otras causas menos comunes son el estrés, el escaso deseo sexual, la culpa, la ansiedad, el aburrimiento sexual o la depresión.

Las características de la disfunción eréctil psicológica incluyen:

  • Ser capaz de lograr o mantener una erección con una pareja pero no con otra.
  • Ser capaz de lograr o mantener erecciones fuertes y duraderas por la mañana y durante la masturbación, pero no durante las relaciones sexuales.
  • La tendencia a afectar a hombres jóvenes con relaciones inestables o experiencias anteriores desagradables.

Causas de la disfunción eréctil: Causas físicas

Alrededor del 90% de los casos de DE son causados por factores físicos, clasificados como enfermedades vasculares (relacionadas con el flujo sanguíneo) y no vasculares. Se estima que el 70%1 de los casos de DE puede atribuirse exclusivamente a enfermedades vasculares.

El pene requiere un flujo sanguíneo saludable para ponerse completamente erecto, e incluso una mínima reducción del flujo sanguíneo puede causar problemas. Esta afección se denomina “insuficiencia vascular” y se sabe que es causada por los siguientes factores de riesgo o se asocia con ellos:

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Colesterol alto en sangre
  • Enfermedades cardíacas
  • Fumar
  • Mala circulación general

Las investigaciones indican que más de 200 medicamentos de venta bajo receta2 pueden causar, contribuir o agravar la DE. Sin embargo, es indispensable que usted no abandone sus medicamentos a menos que se lo indique su médico.

Otras afecciones o causas físicas asociadas son menos frecuentes. Éstas comprenden:

  • Deficiencias hormonales causadas por enfermedades testiculares, hepáticas o problemas tiroideos.
  • Problemas neurológicos, como la esclerosis múltiple, el accidente cerebrovascular o la enfermedad de Parkinson.
  • Traumatismos en la zona pélvica, como los que se sufren durante ciertos tipos de operaciones, radioterapia o accidentes automovilísticos que producen daño a las arterias o nervios pélvicos.
  • Enfermedades crónicas, como las enfermedades crónicas del hígado, enfermedades renales crónicas, etc.
  • La enfermedad de Peyronie, que es una afección peculiar con fibrosis excesiva en el tejido del pene.

Sin embargo, no es poco frecuente ver DE en un individuo completamente sano, tanto física como psicológicamente. Se postula que la circulación peniana es intrínsecamente precaria, ya que es una arteria terminal. A medida que los hombres envejecen, las obstrucciones parciales del flujo sanguíneo del pene pueden volverse más frecuentes. Si bien esto puede no acarrear consecuencias en condiciones normales, puede ser suficiente para causar que el flujo sanguíneo al pene sea insuficiente durante la excitación sexual.

Efectos adversos de la disfunción eréctil sobre la vida diaria

La disfunción eréctil puede causar o exacerbar problemas psicológicos como poca motivación, sensación de insuficiencia, frustración, rechazo, autoestima baja y puede conducir finalmente a la depresión. Como consecuencia, las relaciones personales, familiares y laborales pueden verse afectadas adversamente si se deja sin tratamiento.

La importancia de tratar la disfunción eréctil proactivamente

Como sucede con cualquier problema médico, es mejor tratar rápidamente la disfunción eréctil. Cuanto antes se diagnostique y se trate, mejor será el resultado, por las razones siguientes:
En primer lugar, la identificación y tratamiento del problema subyacente ayudará a prevenir el deterioro adicional, que es la evolución natural de la afección. No hay ningún beneficio a largo plazo tratando sólo los síntomas de la DE.
Segundo, la falta de uso de un órgano puede causar la pérdida progresiva de función a través de la pérdida progresiva de tejidos sanos. Esta condición se llama “atrofia por desuso” y es particularmente importante en el caso de la salud del pene. En otras palabras, cuanto menos se use el pene con erecciones sanas, menos capaz será de producir erecciones sanas en el futuro.
Tercero, la DE es más que simplemente un problema sexual. Una vida sexual plena puede conducir a obtener mayores satisfacciones en muchos otros aspectos de la vida, incluso en el medio social, familiar y laboral.
Finalmente, una vida sexual saludable puede contribuir a su buena salud y bienestar generales.

Fuentes:

  1. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Renales y Digestivas (The National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases)
  2. WebMD
  3. La FDA de EE. UU.